viernes, 23 de marzo de 2012

Brillo, gracias a ti.

& desde aquella playa veía al Sol, siempre solo, sin ayuda de nadie brillaba como si su vida fuera en ello.
Solo, sin ayuda de ese alguien que te hace brillar, lo envidiaba, porque encima que brillaba por sí mismo, brillaba no por su vida, si no por todas las vidas del mundo. Yo quisiera ser como él. Quiero brillar para alumbrar a los demás, no me importa estar en la oscuridad, porque sé que ya vendría alguien para poder guiarme. Tarde o temprano llegaría, me cogería de la mano, y me querría, me vería como su estrella blanca y yo le vería como la persona a la que debería dar vida, a la persona a la que quiero alumbrar.

& un día... dejé de envidiar a esa esfera que brillaba sin parar. Dejé de mirar a esa luz que comparado con mis ojos no brillaba.  Y dejé de pensar que quería ser como él, ahora quería ser yo, porque el Sol no podría besar nunca sus labios, le quemaría, el Sol nunca podría mirarlo a los ojos, le cegaría, el Sol nunca le abrazaría...
Sin embargo, ahora la que no podía mirar a sus ojos era yo, me ponía tan nerviosa que no podía responder a sus preguntas, no podía ver más allá de sus besos, no quería nada más que sus abrazos...
& ahora quiero una historia sin final. Lo único que envidio del Sol, es que posiblemente será eterno, pero nosotros nos iremos, dejando una historia de amor, la mejor historia de amor que el Sol habrá presenciado.

2 comentarios:

Comoanadie dijo...

Hola. Me gusta tublog y te sigo, me gustaria que entraras en el mio y me siguieras:http://milsuenosunarealidad.blogspot.com.es/
un besoo(:

Zaida... (L) dijo...

ahora mismo corazón! :D